domingo, 7 de diciembre de 2014

Aprender a leer, leer para aprender

Comenzaré  transcribiendo esta frase: Nuestro cerebro no está cableado para leer. La lengua escrita es un invento. Un invento que, en las palabras del poeta Francisco de Quevedo, nos permite: “escuchar con los ojos a los muertos”, Horacio Álvarez.

La habilidad para  lograr comprender lo que leemos se está convirtiendo en una competencia académica y laboral básica. Por lo que resaltan que los estudiantes que no logran comprender lo que leen, tienen dificultades tanto en otras áreas que limitan su desempeño. Los estudiantes tienen que aprender a leer para que así después puedan leer para aprender.

Stanislas Dehaene, neuro-cientista cognitivo francés, explica que  aprender a leer denominando “reciclaje  neuronal”, consiste en un proceso mediante en el cual nuestro cerebro amplia nuevas áreas  comenzando así a  realizar funciones para los cuales no evolucionaron.

Señalando que nuestro cerebro, al nacer, no cuenta con áreas o circuitos neurales específicamente dedicados a la lectura;  aprender a leer altera la arquitectura cerebral y genera nuevas conexiones en áreas que, antes del aprendizaje de esta habilidad, no se comunicaban.

Por lo cual se busca la implementación de nuevos métodos de enseñanza en las escuelas, métodos propicios para un mejor desenvolvimiento de los estudiantes que les ayudara en las diferentes áreas.

Costa Rica es uno de los primeros países que ha modificado su currículo para la enseñanza lectoescritura en los primeros grados.